Capítulo VIII.
Cuando se lo conté a M se puso a gritar como una loca, así que nos pusimos en marcha. Nos quedamos dormidas en el coche, y una vez me desperté y le hice una foto a M ¡es más mona cuando duerme!
Me paré a pensar en Max, le echaré mucho de menos y, por lo visto,él también a mí. ¿He sido tonta por haberme ido sin él? Podría haberlo invitado, al menos.
Dejé de pensar ya en tantas cosas, y llegamos a Londres.
¡Londres! Sonaba tan bonito como es. ¡Precioso, me encanta!
Al bajarnos del auto fuimos a casa de mi tía. Nos abrió mi prima, Alice.
-¡Alice! -dije abrazándola.
-¡Jess! Cuánto tiempo -me dio dos besos.
-Esta es M, se queda con nosotras y también le encanta One.
-Hola, encantada -le dio dos besos a M.
-Hola -dijo M tímida.
-Bueno, pasad.
Entramos dentro, y esa casa era enorme, nos lo íbamos a pasar genial.
Fuimos de compras y al llegar, estaba muy cansada. Vi que me había llamado Max y ni me enteré. Le llamé.
*Conversación telefónica*
-Hola, Jess.
-Hola, ¿me habías llamado?
-Sí..
-Dime
-Es que... Te echo de menos
Noté que le tembló la voz al decirlo, y se me hizo un nudo en la garganta.
-Max, había estado pensando en si te podrías venir y... -me cortó y no me dejo terminar la frase.
-Es que no me dejan.
-Ah, vale... Oye tengo que colgar. Adiós.
Ni siquiera le dejé que terminar y colgué. ¿Por qué estaba así? Era mi mejor amigo, debería de tratarlo mejor. No sé ni lo que me pasa.
No hay comentarios:
Publicar un comentario