Capítulo IV
Después de intentar convencerla, ella no se dio por vencida. Llegamos a su casa y su madre había preparado unas pizzas, nos las comimos y nos fuimos directamente a su habitación.
-Por favor, cuéntame ya -dije suplicándole.
-Me voy... -dijo agachando la cabeza.
-¿¡Qué?! ¿Cómo? ¿Cuándo? ¿Por qué? -dije histérica, me estaba poniendo de los nervios.
-Que me voy a Londres, en avión, la semana que viene y me voy por las vacaciones.
-Pe-pero, no puedes irte.
-No, tranquila.. Si M y tú también venís.
-¿Eh? -me quedé perpleja, ¿qué acababa de decir?
-Eso, que he hablado con mi madre y está de acuerdo en que os vengáis. Y además como a vosotras os encanta Londres.
-¿¡SABES QUE PODRÍAMOS VER A ONE DIRECTION ALLÍ?!
-Sí, lo sé.
-Espera, ¿crees que mis padres me dejarán?
-No sé, mañana vamos a hablar con ellos. Los de M si la dejan.
-Mañana no podemos, es el cumpleaños del padre de Max y vendrán a comer.
-Pues díselo cuanto antes, porque nos vamos el sábado.
Estábamos a miércoles, todavía tenía tiempo, pero Alex me había quedado de piedra. No me creía que me iba a ir a Londres con mis dos mejores amigas. Pero eso sería dejar de lado a Max ya que él este año, había decidido no ir a Escocia por mí. Y le costó convencer a su madre, porque iban allí todos los veranos. Y no era cuestión de decirle a Alex que si podía venir. Tendré que decirle que me iría a Londres a pasar las vacaciones. ¿Qué tal se lo tomaría?
-¿Jess? -dijo Alex chasqueando sus dedos delante de mis ojos.
-¡Dime!
-¿Qué te pasa, no quieres venir?
-¡Pues claro que quiero ir, tonta!
-¿Y qué te pasa?
-Max. Había convencido a su madre para no ir a Escocia este verano para estar conmigo.
-Chsss, tranquila. Si no vamos a estar allí todo el verano, eh.
-¿Ah, no?
-No, solo hasta mediados de julio.
-Ah, valee.
Estuvimos hablando mucho tiempo, hasta las 5 de la mañana cuando su madre tuvo que venir a echarnos la bronca, así que nos dormimos.
-¡JESS! ¡¡VENGA ARRIBA!! -dijo Alex lanzándome la almohada.
-Tía, duérmete y calláte.
-No, venga. Que tienes el cumpleaños del padre de Max.
-¿Y qué hora es?
-¡¡LAS 2!!
-¿¡QUÉ?! ¡Mi padre me mata!
-Que no, que es broma. Son las 12 -dijo sonriendo.
-¡Eres tonta!
Me vestí y Alex me acompañó hasta casa, al llegar estaban mis padres haciendo la comida. Era ahora cuando tenía que contarles la gran noticia.
-¡Hola! -dijo mi padre.
-Hola- Mamá, papá tengo algo que contaros.
-¿No estarás saliendo con alguien, no? -dijo mi madre frunciendo el ceño.
-No... Alex me ha dicho que en verano se va a Londres y...
-Pues enhorabuena para Alex -dijo mi padre.
-Papá, que Alex nos ha invitado a M y a mi a pasar allí con ella el verano. Es hasta mediados de Julio.
Mi madre miró a mi padre. ¿Cuál sería la respuesta?
miércoles, 26 de diciembre de 2012
viernes, 14 de diciembre de 2012
Capítulo III
Capítulo III:
Jackson se dirigía a mí, tenía que decirle de una vez por todas que me dejara en paz, que no quería nada con él. Pero,¿cómo?
-Hola -me dijo.
-Jackson, mira, tengo que decirte algo...
-Yo también, pero tú primero.
-Está bien, por favor déjame en paz. No me gustas y no quiero nada contigo, no es por ofenderte pero esque... me molestas...-dije aganchando la cabeza.
-Yo quería decirte que... Ya no me gustas, que tengo novia.
En ese momento, me sentí como una gran estúpida y creo que me puse roja. Al rato vino el entrenador y les dijo que empezaran a calentar. No me lo creía, había quedado fatal, lo bueno esque ya no me perseguiría. Noté como me temblaba la pierna, era Alex. Bien gracias a ella, desconectaría un rato.
*Conversación telefónica*
-¿Si?
-Jess, tengo que contarte algo muy fuerte.
-¡Dime, dime!
-Ahora no, ¿estás todavía con Max?
-Bueno, estoy en su entrenamiento. Cuando vaya a mi casa, te llamo y me lo cuentas,¿va?
-Okey, mejor llámame cuando salgas del entreno.
-Vale.
-Adiós, tequiero.
-Y yo.
*Colgué*
Al terminar el entreno Max estaba muy cansado.
-¿Me das algo de agua, porfa? -dije poniendo cara suplicante.
-Valeeee... -dijo a regañadientes.
-Gracias - dije sacándole la lengua.
-Oye,¿te vienes un rato a mi casa?
-Vale (:
Llamé a Alex y le dije que iría un rato a casa de Max, así que quedé con ella en llamarla cuando terminara.
Llegamos a casa de Max y nos abrió su madre. Su madre era una señora simpatiquísima. Mis padres y sus padres se llevan genial, nuestros padres se conocieron porque trabajaban juntos y después coincidimos en el colegio y así nos unimos más.
-Hola, Jess. ¿Qué tal?- me dijo dándome dos besos.
-Muy bien, ¿y usted?
-¿Cuántas veces tengo que decirte que no me llames de usted?
-Jajaj, lo siento. ¡La costumbre..!
-¿Queréis tomar algo?
-Yo quiero un trozo de tarta -saltó Max.
-No, eso es para mañana para el cumple de tu padre.
- Es verdad, que es mañana.-dije.
-Si, y tus padres nos han invitado a tu casa a comer -dijo su madre.
Estuve un rato en su casa, cuando se hizo muy tarde y decidí irme. Me despedí y llamé a Alex, pero antes de darle al botón de llamar allí estaba sentada en la acera del frente de la casa de Max.
-¿Qué haces aquí? -dije con cara de sorpresa.
-Pues nada, esperarte. A ver que hacías en casa de Max, eh pillina.
-Nada que te interese -dije guiñándole un ojo.
-Ya, ya...
-Bien, ¿y qué me quería contar?
-Tendrás que esperarte y decirle a tus padres que si te dejan dormir en mi casa.
-¿¡Qué?!
-Que llames a tus padres para ver si te dejan dormir en mi casa o si no, no te lo cuento.
Fuimos a mi casa y éstos accedieron pero me dijeron que a la hora de la comida estuviera aquí para el cumpleaños. Cogí mis cosas y fuimos a su casa. Me tenía muy intrigada y por mucho que yo insistiera me dijo que hasta que no nos fuéramos a dormir no me decía nada.
Jackson se dirigía a mí, tenía que decirle de una vez por todas que me dejara en paz, que no quería nada con él. Pero,¿cómo?
-Hola -me dijo.
-Jackson, mira, tengo que decirte algo...
-Yo también, pero tú primero.
-Está bien, por favor déjame en paz. No me gustas y no quiero nada contigo, no es por ofenderte pero esque... me molestas...-dije aganchando la cabeza.
-Yo quería decirte que... Ya no me gustas, que tengo novia.
En ese momento, me sentí como una gran estúpida y creo que me puse roja. Al rato vino el entrenador y les dijo que empezaran a calentar. No me lo creía, había quedado fatal, lo bueno esque ya no me perseguiría. Noté como me temblaba la pierna, era Alex. Bien gracias a ella, desconectaría un rato.
*Conversación telefónica*
-¿Si?
-Jess, tengo que contarte algo muy fuerte.
-¡Dime, dime!
-Ahora no, ¿estás todavía con Max?
-Bueno, estoy en su entrenamiento. Cuando vaya a mi casa, te llamo y me lo cuentas,¿va?
-Okey, mejor llámame cuando salgas del entreno.
-Vale.
-Adiós, tequiero.
-Y yo.
*Colgué*
Al terminar el entreno Max estaba muy cansado.
-¿Me das algo de agua, porfa? -dije poniendo cara suplicante.
-Valeeee... -dijo a regañadientes.
-Gracias - dije sacándole la lengua.
-Oye,¿te vienes un rato a mi casa?
-Vale (:
Llamé a Alex y le dije que iría un rato a casa de Max, así que quedé con ella en llamarla cuando terminara.
Llegamos a casa de Max y nos abrió su madre. Su madre era una señora simpatiquísima. Mis padres y sus padres se llevan genial, nuestros padres se conocieron porque trabajaban juntos y después coincidimos en el colegio y así nos unimos más.
-Hola, Jess. ¿Qué tal?- me dijo dándome dos besos.
-Muy bien, ¿y usted?
-¿Cuántas veces tengo que decirte que no me llames de usted?
-Jajaj, lo siento. ¡La costumbre..!
-¿Queréis tomar algo?
-Yo quiero un trozo de tarta -saltó Max.
-No, eso es para mañana para el cumple de tu padre.
- Es verdad, que es mañana.-dije.
-Si, y tus padres nos han invitado a tu casa a comer -dijo su madre.
Estuve un rato en su casa, cuando se hizo muy tarde y decidí irme. Me despedí y llamé a Alex, pero antes de darle al botón de llamar allí estaba sentada en la acera del frente de la casa de Max.
-¿Qué haces aquí? -dije con cara de sorpresa.
-Pues nada, esperarte. A ver que hacías en casa de Max, eh pillina.
-Nada que te interese -dije guiñándole un ojo.
-Ya, ya...
-Bien, ¿y qué me quería contar?
-Tendrás que esperarte y decirle a tus padres que si te dejan dormir en mi casa.
-¿¡Qué?!
-Que llames a tus padres para ver si te dejan dormir en mi casa o si no, no te lo cuento.
Fuimos a mi casa y éstos accedieron pero me dijeron que a la hora de la comida estuviera aquí para el cumpleaños. Cogí mis cosas y fuimos a su casa. Me tenía muy intrigada y por mucho que yo insistiera me dijo que hasta que no nos fuéramos a dormir no me decía nada.
miércoles, 5 de diciembre de 2012
Capítulo II.
Capítulo II:
Empecé a vestirme cuando escuché la puerta, era mi padre que venía de trabajar.
-Hola Jessie.
-Hola- le respondí.
Mi padre era el único que podía llamarme así porque Jess no le gustaba.
-Papá he quedado con Max, me voy.
-Adiós, pásalo bien.
Cerré la puerta y me puse los cascos. Empezó a sonar Summer Love, me encantaba esa canción era muy...¡PRECIOSA!
Cuando llegué al parque empezó a sonar She' Not Afraid. Según Max, esa canción está hecha para mí, me identifico con ella. A Max no le gusta 1D, pero tampoco los insulta. Es de esos que ni le gusta ni le disgusta, de momento sólo le gusta esa canción porque le recuerda a mí.
-¿Quién soy?-dijo alguien tapándome los ojos con sus manos.
Me quité los auriculares y allí estaba, con su mochila y su equipación de baloncesto.
-¡Max! ¿Tienes después entreno?
-¡Sí! Vente después si quieres-dijo sonriendome.
Fuimos a el parque dónde íbamos siempre. Ese parque me traía buenos y malos recuerdos a la vez.
Buenos, porque iba siempre con Max y malos porque, conocí a un chico que está en su equipo y a él no esque le caiga muy bien.
Todo pasó un día que estabamos los dos solos, Max estaba en un columpio y yo en otro. Entonces vino el chico y le tiró del columpio, yo me asusté mucho. Y él se acercó a Max y le dijo algo al oído, algo que Max nunca me quiso contar.
Bueno, paso el tiempo y me empezó a gustar Jackson(que así se llamaba) y estaba en mi clase. Pero Max siempre me decía que no valía la pena ir por él, pero yo le ignoraba. Gracias a él, Jackson supo que me gustaba y un día vino a recogerme de entrenar. Fuimos a ese parque y me dijo que él también iba por mi, pero yo no quería salir con él por lo que le hizo a Max. Después me contó lo que le dijo al oído aquel día, lo que le dijo fue que Max no ligara conmigo porque él iba por mi. Entonces Jackson me perseguía por el colegio y les puse a mis padres como escusa para irme de allí que no me gustaban los profesores y por eso me cambiaron.
Max me estuvo contando todo lo que había hecho esa semana y yo le conté lo que hice yo en la mía.
-Bueno, me voy a entrenar. ¿Vienes, verdad?-dijo con cara suplicante.
-¡Pues claro!-dije cogiendo su mochila.
Llegamos al pabellón y me senté en las gradas que estaban al lado de la pista. De repente, vi que Jackson que se dirigía a mí...
Capítulo I.
Capítulo I:
Sonó mi despertador, como otro día más. Me quedé dormida en mi cama hasta que se encendió la luz de mi habitación.
-Vamos Jess,¡ARRIBA!- era mi madre, que como siempre, me levanta a gritos.
-Ya voy...-dije adormilada.
Fui a la cocina y allí estaba mi taza con los cereales. Empecé a desayunar...
-Vas a llegar tarde, Jessie.
-Mamá, sabes que no me gusta que me llames así -.-
Mi madre sabía bien que me gustaba que me llamaran Jess y no Jessie, por suerte sólo lo utiliza cuando se enfabadaba y ella no soportaba que fuera inpuntual.
-Me voy a trabajar, no llegues tarde.¿Vale?
-Vale -.-
Se fue y dejé la taza inacabada con el cola-cao. Me fui a vestir y bajé. Allí me esperaba el autobus. Chequé mi bonobus y me senté al final. Me puse los cascos y empezó a sonar Rock Me de One Direction, un grupo que me encantaba y tenía suerte de vivir en el mismo país que ellos, Inglaterra. Yo vivía en un pueblo llamado Bournmouth que está a dos horas y media de Londres.
Llegué al instituto y en la puerta me esperaban Alex y M (mis dos mejores amigas).
-Hola ;)- dijo M sonriente.
-¡Hola!-respondí.
-¡Uy! Pero si ha venido mi lesbi-dijo Alex abrazándome.
Entre ella y yo teníamos una relación muy diferente a las demás. Era un rollo de amistad y noviazgo a la vez.
-¿Entramos?-dije.
Entramos al aula de Música. Me encantaba esa asignatura, aparta de porque el profesor era el más majo, porque tocábamos la guitarra y eso me fascinaba.
-Así no es, Jess- dijo Alex cogiéndome la mano como si fueramos novios.
-Jjajaj. Alex por favor, que estoy comprometida- dije en tono sarcástico.
-Ah vale...-respondió entrecortada.
Le sonreí, es ella la que me hace siempre sonreír con sus tonterías. En el recreo, M y yo fuimos a la biblioteca. Nos metimos en mi Twitter, vimos las novedades y nos salimos porque tocó el timbre.
Las clases se me pasaron volando, cuando llegué a mi casa vi un mensaje de Max.
Max era mi mejor amigo, es pelirrojo con ojos castaños. Lo conocí porque antes estaba en su colegio, y por el baloncesto. Era una afición que nos encantaba a los dos y a veces quedábamos para jugar cuando no teníamos entrenamientos.
El mensaje ponía:
''Hola Jess, quedamos esta tarde? A las 5 en el parque OK? :)''
Sonó mi despertador, como otro día más. Me quedé dormida en mi cama hasta que se encendió la luz de mi habitación.
-Vamos Jess,¡ARRIBA!- era mi madre, que como siempre, me levanta a gritos.
-Ya voy...-dije adormilada.
Fui a la cocina y allí estaba mi taza con los cereales. Empecé a desayunar...
-Vas a llegar tarde, Jessie.
-Mamá, sabes que no me gusta que me llames así -.-
Mi madre sabía bien que me gustaba que me llamaran Jess y no Jessie, por suerte sólo lo utiliza cuando se enfabadaba y ella no soportaba que fuera inpuntual.
-Me voy a trabajar, no llegues tarde.¿Vale?
-Vale -.-
Se fue y dejé la taza inacabada con el cola-cao. Me fui a vestir y bajé. Allí me esperaba el autobus. Chequé mi bonobus y me senté al final. Me puse los cascos y empezó a sonar Rock Me de One Direction, un grupo que me encantaba y tenía suerte de vivir en el mismo país que ellos, Inglaterra. Yo vivía en un pueblo llamado Bournmouth que está a dos horas y media de Londres.
Llegué al instituto y en la puerta me esperaban Alex y M (mis dos mejores amigas).
-Hola ;)- dijo M sonriente.
-¡Hola!-respondí.
-¡Uy! Pero si ha venido mi lesbi-dijo Alex abrazándome.
Entre ella y yo teníamos una relación muy diferente a las demás. Era un rollo de amistad y noviazgo a la vez.
-¿Entramos?-dije.
Entramos al aula de Música. Me encantaba esa asignatura, aparta de porque el profesor era el más majo, porque tocábamos la guitarra y eso me fascinaba.
-Así no es, Jess- dijo Alex cogiéndome la mano como si fueramos novios.
-Jjajaj. Alex por favor, que estoy comprometida- dije en tono sarcástico.
-Ah vale...-respondió entrecortada.
Le sonreí, es ella la que me hace siempre sonreír con sus tonterías. En el recreo, M y yo fuimos a la biblioteca. Nos metimos en mi Twitter, vimos las novedades y nos salimos porque tocó el timbre.
Las clases se me pasaron volando, cuando llegué a mi casa vi un mensaje de Max.
Max era mi mejor amigo, es pelirrojo con ojos castaños. Lo conocí porque antes estaba en su colegio, y por el baloncesto. Era una afición que nos encantaba a los dos y a veces quedábamos para jugar cuando no teníamos entrenamientos.
El mensaje ponía:
''Hola Jess, quedamos esta tarde? A las 5 en el parque OK? :)''
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