jueves, 3 de enero de 2013

Capítulo V.

                                                         Capítulo V:



Mi madre miró a mi padre, yo me mordí el labio inferior.

-Depende de las notas -soltó mi madre.
-Pe-pero...
-Ya hemos hablado, Jess. Las notas primero y la vida social después -dijo mi padre.
-Valee.. -dije a regañadientes.

En ese instante llamaron al timbre.

*Ding-dong*

Abrí y era Max con sus padres.

-Hola,¡felicidades! -dije dirigiéndome a su padre.
-Gracias, Jess -me dio dos besos, al igual que la madre.

Estuvimos comiendo y después le dimos el regalo. Cuando terminamos Max y yo fuimos a la habitación.

-Max, tengo algo que decirte... -dije agachando la cabeza.
-¿Qué pasa?
-A lo mejor me voy a Londres.
-¿¡Qué?! ¿Cuándo? ¿Por qué?

Solté una risilla nerviosa.

-Verás, mi amiga Alex se irá allí de vacaciones de verano y nos ha invitado a M y a mí a pasarlas con ella.
-Pero Jess, si te dije que este verano estaríamos los dos solos.
-Lo sé, pero es que Max.. ¡Es Londres!
-Me costó convencer a mi madre para no ir a Escocia.
-Max, lo siento... Pero no pasaré allí todo el verano, vengo en Julio.
-Buah, pero ya habrá pasado todo el verano.
-Si quieres le digo que vengo yo antes, ¿a mediados de junio te parece bien?
-¿Cuándo te vas?
-El sábado. Pero no lo des por hecho, mi madre me ha dicho que depende de las notas.
-Ojalá suspendas.
-¡Oye! -le tiré el cojín a la cara.

Cuando él fue a devolverme el golpe sonó mi móvil y lo esquivé.

*Conversación telefónica*

-¿Sí?
-Hola, soy Alex.
-¡Alex!
-¿Te dejan? Di que sí, di que sí...
-Me han dicho que depende de las notas...
-Bueno, entonces es que sí. Porque siempre apruebas.
-Ya, pero este año es más difícil.
-Bueno, mañana lo descubriremos. ¿Qué tal se lo ha tomado Max?

Le miré, me estaba observando así que le hice gesto de que ahora volvía y salí de la habitación y me dirigí al baño.

-No muy bien, me ha dicho que ojalá suspenda.
-Vaya...
-Así que he decidido que sí voy a Londres, que vengo a mediados de Junio.
-Pero tía, eso no es nada.
-Ya, pero tía. Le ha costado convencer a su madre por mí.
-Valeee... Bueno te dejo. Te quiero, petarda.
-Adiós, te quiero.

*Colgué*

Al llegar a la habitación vi que Max no estaba. Miré detrás de la puerta y apareció él con un cojín en la mano y me lo tiró a la cara.

-Te lo debía -dijo.

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